jueves, 16 de julio de 2015

Concierto Döria - Sala Mama Mandawa - 27 de junio de 2015

Ya hacía tiempo que no veía a DÖRIA en directo y no iba a dejar pasar esta oportunidad. Así que con muchas ganas, rumbo a Cerdanyola a la sala Mama Mandawa (que no conocía ni había ido nunca antes). 



La apertura de puertas estaba prevista para las 23:00. Hay que reconocer que era un ‘late show’ y que quizás la hora pudo influir a la asistencia de público. Mientras abrían y no abrían, aprovechas para mitigar el calor con una cerveza antes de entrar.




Antes del grupo principal actuaban como teloneros ENTRANCE y RED AND BLACK. Algo más tarde de la hora comenzaron Entrance, que se mueven en las tesituras del rock y blues, tocando temas propios y algunas versiones. 


Luego, en medio del show hicieron un parón y cambiaron de cantante y guitarrista (entró una chica, el guitarra cogió el bajo y cedió la guitarra a otro usuario), y ya teníamos a Red and Black en el escenario. Su estilo, salvando las distancias de voz, podría decirse similar al de Entrance.




En mi opinión son dos grupos a los que aún les falta rodaje y tablas en el escenario, ya que una cosa que me pareció muy curiosa es ver al cantante de Entrance leer las letras de algunas canciones mientras las cantaba (tenía un atril con hojas que miraba muy a menudo), y el show que ofrecieron se me antojó largo, ya que después de la actuación de Red and Black volvieron a cambiar de instrumentos y Entrance tocarón unas cuantas canciones más. Destacaría la versión de ‘Break on through’ de los grandes The Doors, que fue el momento de más subidón de todo su show.



En la zona de merchandising por fin conseguí mi copia de Golpea otra vez, el segundo disco de Döria que tan difícil se ha hecho de conseguir por culpa de una mala jugada por parte de la discográfica que lo había editado. 



Döria subían al escenario para preparar sus instrumentos y la bajada de luz seguida de una intro musical anunciaban el inicio de su concierto.


Comenzando por todo lo alto con ‘Aún recuerdo’, su cañero riff nos hace levantar los cuernos y meternos ya en el concierto con energía. El punto negativo que nos acompaña durante todo el show es… la calidad del sonido de la sala, bastante pésimo, unido a que durante la interpretación de ‘Dos caras’ (la segunda canción) Martí dejó de oír su pantalla, por lo que no se oía y le costó afinar la parte final.

Sin amilanarse ni perder las ganas de tocar, descargaron ‘Bajo la nieve’ y ‘Despierta’, en las que Martí tuvo tiempo para ‘bromear’ con su voz, haciéndonos creer en un momento que estaba afónico como una morsa y se redimió con uno de mis temas favoritos de ambos discos: ‘Desdibujando sueños’.





Voy a hacer un pequeño inciso para destacar un detalle de la decoración de la sala: justo delante del escenario había dos enormes Harley Davidson, como si de un concierto de Judas Priest se tratara. Además, un par de veces fueron puestas en funcionamiento haciendo rugir sus motores… y ahogando un poco al personal, ¡ya que la sala no era demasiado grande e impedían acercarse al escenario!

Con una ácida presentación aludiendo al panorama político-social en el que estamos inmersos apretaron ‘La soga’ al cuello de los culpables. Y es que esta es, sin duda, la canción más dura de Döria, incluso con guturales. También da para lucirse a la parte rítmica, Pep aporreando con ganas su batería y Lluis delineando con su bajo un ritmo atronador. Víctor impecable en la primera guitarra y Juan Martín, el flamante guitarrista de la banda, demostrando por qué ha sido el elegido.





Tras el tema más duro, nos deslizamos en las suaves tesituras de la preciosa balada ‘Si te vas’, acompañando a la voz de Martí a una invitada de excepción: Verónica Galindo, vocalista de Rising Core.

La recta final del concierto encadena las canciones ‘Sin máscara’ (un tema del segundo disco que es de esos que mientras más escuchas más te gustan!), la genial ‘Pensavientos’, cuya letra no deja indiferente a nadie, y la épica de ‘Por si sirve de algo’, que daban ganas de coger las espadas y batirse en duelo!



Hasta aquí habría sido un concierto memorable, salvando las ya comentadas fallas del sonido… pero aún faltaba la guinda del pastel: no podía faltar la esperada y sensual ‘Caperucita feroz’, la canción que sigue siendo la más popular y coreada por los asistentes. 



Pero Martí, Víctor, Lluis, Pep y Juan no iban a parar aquí… para sorpresa de los más heavys me dejaron boquiabierto con una versión de ‘Hail and kill’ (de Manowar, por si hay alguien que necesite la referencia). Martí lanzando unos agudos que ya quisiera hoy en día Eric Adams en directo, y Juan que se quedó con el solo y realizándolo a la perfección. Una pasada de punto final para un concierto que acabó a las tantas de la madrugada!




En estos momentos la banda se encuentra en el proceso de grabación de su tercer disco de estudio, y está claro que se cuece algo muy interesante. Esperando con ganas ver por dónde van los derroteros, pues calidad y buen hacer no les faltan! 

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