Han pasado unas semanas
desde este evento y lo prometido es deuda. Aunque debo decir que es una deuda
contraída conmigo mismo; tenía que hacer una crónica de este concierto porque
ya cuando me enteré de que se iba a celebrar, inicialmente el día 11 de abril,
ya supe que era un conciertazo y un regalo para la gente, a un precio tan
reducido.
En esa fecha no hubiera
podido asistir al concierto. Ya me había resignado cuando se anunció que se
posponía hasta el 23 de mayo. Inicialmente atraído por el tirón de Zenobia y
las ganas de ver a Nocturnia tras la marcha de Rafa Blas, en el cartel estaban
dos bandas más: Regresión y Kill the Krait. A Regresión los conocía de nombre,
pero no había escuchado nada de ellos y a Kill the Krait, nada de nada.
Recibí los trabajos de
Regresión y Zenobia (podéis ver las críticas de los discos en el blog, haciendo click en los nombres del grupo) y el hype creció. Zenobia habían sacado un
disco brutal, un salto épico propiciado por la adición de Víctor de Andrés como
guitarrista y la liberación de Jorge Berceo para sentirse libre dedicándose en
exclusiva a la voz. El disco de Regresión fue también impresionante. No dejaba
de escucharlo y cada vez me gustaba más. Me puse en contacto con Kill the Krait
y escuché algunos de sus temas dejándome muy buen sabor de boca.
Al llegar a la sala, un
poco temprano aún se respiraba ese 'vacío' (apenas eran las siete de la tarde),
y aproveché para saludar a los conocidos que iban llegando (uno de los primeros
fue Raúl, batería de Kill the Krait). Fui a ver la zona de merchandising y ¡me
hice con algunos trofeos!, que hay que apoyar la escena y una de las maneras, aparte
de acudir al concierto, es comprando los discos, por ejemplo.
Los encargados de abrir
la noche, de empezar a calentar la audiencia que iba acudiendo al concierto
fueron Kill the Krait. Ellos presentaban su primer LP, Noche de fuego. Son
jóvenes y tienen mucho talento. Tocaron 8 temas pertenecientes al disco más la intro ‘Nox Ignis’, seguida de ‘La cuenta
atrás’ y ‘Al paso adecuado’. Aquí la pena fue el fallo de sonido de la sala que
nos privó de la voz durante unos instantes, ¡aunque el público supo corear para
animar! Afortunadamente la cosa no volvió a repetirse. Sólo dejaron un tema de
su disco por tocar (exactamente ‘El beso de la serpiente’) que fue sustituido
por una muy acertada versión de Iron Maiden, ‘Aces high’, que animó a los
asistentes a falta ya de los bises. Me gustaría destacar 'Grita', que no había
escuchado antes del concierto, pero que tanto su letra como su melodía me
incitaron a alzar los cuernos y mover el cuello.
También el tema 'Mi venganza',
que tiene un riff inicial arrollador resulta brutal. Eran los grandes
'desconocidos' de la noche, pero su vocalista Pau tiene un chorro de voz
impresionante, demostrando ser un frontman entregado y la banda tiene muy buen nivel, así que… ¡os animo a
descubrirlos!
Hay que agradecer a la
organización del concierto el poco tiempo de espera entre actuación y actuación,
que no hizo largas esas esperas que lo único que consiguen es enfriar el
ambiente.
Antes de la siguiente
actuación y recién llegado a la sala (que no pudo llegar a tiempo para Kill the
Krait), el gran Rafa Basa se convirtió en el maestro de ceremonias presentando
a los grupos antes de su actuación.

Era el turno de
Nocturnia. Como ya he dicho, con mucha expectación por verlos en directo y
escuchar a su ‘nuevo’ cantante Alberto Sýmon. Una intro para crear ambiente e
introducirnos en la música para dar paso a la descarga de ‘El final de los
tiempos’, perteneciente al más reciente de sus discos, magistralmente ejecutada
por los cuatro músicos en el escenario. Y entonces apareció Alberto poniendo su
voz al conocido tema. Mi primera impresión fue grata, ya que se adaptaba a la
sonoridad que yo conocía del disco. Luego volvió a haber el mismo problema que
con Kill the krait y, durante unos instantes, también desapareció la voz de
Alberto Sýmon. De los 8 temas que tocaron 6 y medio pertenecían a Sin retorno que es, sin duda, su trabajo más conocido por el respetable.
Digo ‘y medio’
porque el penúltimo ‘Llantos de fuego’ pertenece al anterior ‘Días de ceniza’ y
el último corte, ‘En busca del tiempo’ aparece tanto en su primer trabajo (de
mismo nombre que el tema) como en Sin retorno.
Mención especial a los
brutales guturales de César Arroyo, bajista de la banda que me dejaron
patidifuso cuando caes en la cuenta de que también es vocalista en Dulcamara.
El único ‘pero’ que pondría es que se notó (al menos yo lo noté, y
posteriormente me lo confirmaría la misma banda) que Alberto no estaba bien
(física y anímicamente) y mermó sus capacidades en algún momento, aunque estuvo
correcto y aguantó todo el show. La buena noticia de la noche fue la
confirmación de que están trabajando en su nuevo disco, ¡que espero con ganas!

De nuevo, Rafa Basa dio
paso al siguiente grupo. En este caso a Regresión que, como Kill the Krait,
tocaban en casa. Pero eso daba igual, su disco Prisioneros está siendo toda una
revolución que los está llevando a ser ampliamente conocidos en la geografía
nacional.
Sube el telón con la melodía introductoria para dar paso a ‘5 de
noviembre’, un temazo ya desde la primera vez que lo escuchas. Ya en esta
actuación nos olvidamos de los problemillas técnicos con el sonido de la voz y
todo transcurre de maravilla y con un sonido atronador.
Durante el concierto se
puede observar las tablas y experiencia del grupo: ver cómo se divierten Toni,
Pablo y David rasgando sus instrumentos, o la cara de felicidad concentrada de
Jose en la batería (posteriormente supimos que estaba un poco pachucho, pero
doy fe que no se notó nada en el concierto y hasta fue coreado para tocar un
solo mientras cargaban unos samplers rebeldes!!) y por supuesto Pedro Guijarro
con una perfecta labor de frontman, mientras escuchamos temas de los tres
últimos LP’s que han editado: Prisioneros, Santa Decadencia y Revolución. La conexión con el público es excelente (aquí ya
la sala está prácticamente llena) y se dan dos momentos que serían los puntos
álgidos del show.
Uno sería el medley de canciones de AC/DC, muy adecuado por
la cercanía del concierto de los australianos en Barcelona, que hizo arder la sala
a ritmo de ‘Thunderstruck’, ‘Whole Lotta Rosie’ y ‘Highway to Hell’, por citar
un par. Aquí Pedro nos pidió a los asistentes que a ver si coreábamos las suyas
como las de AC/DC, dando paso a ‘No nos van a parar’ y al otro momento
culminante: iban a tocar ‘Estrella del Rock’, y para ello hicieron subir a
todos los niños que había entre el público (¡sí, el metal tiene futuro!) a
actuar con ellos.
Además también salió a cantarla Pau, de Kill the Krait, en
una especie de duelo con Pedro para ver quién conseguía que el público cantara
más alto, el cual, sin duda, ganó Pedro al conseguir que le siguiera todas las
voces femeninas de la sala. En definitiva, ¡un espectáculo que recomiendo para
todo aquel que quiera disfrutar de una noche de rock!
Y ya sólo quedaba el
plato final… sube el telón y ahí estaba Rafa Basa para la presentación de
rigor de los riojanos Zenobia. Suena una larga intro que era, ni más ni menos, el inicio del videojuego
Fallout 3 (¡enorme!). El primero en salir es Javi ‘Jivi’, ampliamente coreado.
Le siguen Salva Hache, el bajista y Víctor de Andrés mostrando su guitarra
decorada de una manera muy llamativa. Se podría pensar que el grupo, al
eliminar una guitarra de su formación, podría perder algo de la caña
acostumbrada… pero ni de lejos. Para ello el tema elegido para arrancar fue 'Armaggedon', del disco anterior. Si algo hay que destacar es el crecimiento de
la banda y que en directo supo llevarse al público de calle. Salió Jorge
Berceo, ataviado como un pirata de casaca roja, llevándose una gran ovación.
‘Mi
alma es tempestad’, también de Armageddon, hizo las delicias de los asistentes.
Sorprendieron rescatando ‘Ícaro’ en tercera posición. Aún no había sonado nada
de Supernova, y fue con ‘La fiebre del oro’ que descorcharon la botella. La
gente coreaba frases de ‘Lo llevo en la sangre’, ¡pero el clásico no llegaría
tan pronto!
‘Borraré tu nombre’ y la genial ‘Supernova’ confirmaban, con la
colaboración del público, lo bien que ha conectado el nuevo disco. La balada
‘Vuelve’ sirvió para calmar un poco la excitación de tanta caña acumulada,
resultando muy íntima haciendo que el público cantara el estribillo. Fue ideal
para preparar el camino a la genialísima ‘El sueño de un loco’ con el público
palmeando e interactuando.
Llegó el turno de una de las canciones más
carismáticas del disco, ‘Una de piratas’, aquí íntegramente interpretada por
Jorge (que ya se había quitado la chaqueta roja) y con un Víctor de Andrés de
pose muy piratesca y todo un guitar hero!
El bloque dedicado al disco Supernova se cerraba con ‘Al pie del cañón’. Una
conocida melodía nos introducía en ‘La legión infernal’, un tema de los más
rápidos y con un estribillo que resulta magnífico para los conciertos, tal y
como quedó reflejado.
Con el siguiente tema, ‘Alma de fuego’ todos volvíamos a
estar al 100% volcados y cantando con la banda. Con ‘Lengua de serpiente’ suena
una de las más hardrockeras del grupo, mostrándonos su versatilidad. Y para
acabar el bloque, la afamada ‘Unidos por el metal’, todo un himno ya que nos
supo a poco cuando marcharon entre bambalinas. ¡El público quería más! Tras ser
reclamados, descargaron ‘La tormenta’ y, por fin, la ampliamente reclamada ‘Lo
llevo en la sangre’, que sirvió de guinda para finalizar una noche apoteósica
que hizo que fueran despedidos entre aplausos y vítores. En fin, la espera se
había hecho larga (no venían a Barcelona desde 2013) y con el aplazamiento de
casi dos meses se notó que había ganas de Zenobia y más ganas dejaron de volver a verlos.